Una mañana, donde la oscuridad de las nubes reinaba, me encontraba yo esperando a que sonara el timbre de las siete en punto. Las siete menos menos cuarto marcaba mi despertador y yo que pensaba que con sólo un cuarto de hora no iba a conciliar el sueño. Las siete. Por fin.
Pasé las indefinidas escaleras que conducen desde mi habitación hasta el comedor pasando por el pasillo. Tristemente recuerdo que en cuanto todo reloj bien marcado llegara a las ocho y cinco, mi desgraciada rutina empezaría de nuevo. Un oscuro día gris me esperaba otra vez.
En cuanto llegué a mi gris y aislada celda que formaba parte de mi càrcel (es decir, la clase de mi instituto) llegó mi professional castigador. Bueno. Qué se le va a hacer. Esperemos durante seis horas a ver si se le pasan las ganas de hablar y comernos el tarro con sus sujetos y sus predicados. Al salir, me cruzé con él. Sí. Con mi castigador, pero toda opinión és siempre digna de escuchar.¿No? Me dijo que la lengua era lo que menos bien se me daba. No le he dado ningún beso con lengua y por eso me habla así. ¬¬
Me dijo que me suspendería si no le entregaba el miércoles la redacción que pidió para el lunes. Que fe que tenía el pobre hombre.
Han pasado unos, no sé, unos doce años. Ahora soy yo el castigador de castellano. Un alumno (crío, mocoso, renacuajo cómo le llamarían otros profes) que me recordaba a mí de joven, se me acercó al finalizar la clase y me preguntó que cómo le iba a puntuar ya que las redacciones no me las entregaba nunca, y le dije lo mismo que me dijo mi castigador de mi oscura y gris celda de ése oscuro y gris día:
- Nunca subestimes la aventura del aprendizaje, hijo. És la que el mejor tesoro aguarda ni que no lo veas. Y no lo vas a ver, porque no és nada material. Vas a sentir que lo que tu castigador decía era cierto.
Al cabo de doce años, ése hombre se matriculó cómo profesor de castellano (o cómo castigador). ¿Conseguí lo que quise?No. Conseguí lo que me propuse. Mostrarle la aventura del castellano.
dimarts, 21 d’octubre del 2008
dijous, 25 de setembre del 2008
Cómo me divertía yo de pequeño
De pequeño yo no salía mucho, por decirlo así. Sólo me quedaba en casa haciendo los deberes, oo jugando a la PlayStation, o mirando la tele... Siempre había algo que hacer encasa. Todo menos el vago. Aunque dudosamente salía, acostumbraba a ir siempre con la misma gente, con mi grupo, que eran los amiguetes del barrio. Iba con ellos a coles, jugaba a la peonza con ellos, a las canicas, a los cromos, a los "tazos", a juegos de mano... pero nunca nos aburríamos. Ni mucho menos sacàbamos del bolsillo algún aparato como la PSP, o la Nintendo DS... Ni tan siquiera la GameBoy Color, que entonces estaba muy de moda entre nosotros. A éso ya jugaríamos en casa. Que en casa no estàn los amigos y se tiene que aprovechar. Yo ( puede que sea una excepción) no jugaba nmi al fútbol ni al básquet. Yo jugaba al escondite; al pilla-pilla... Pero esto sí!!!!! En las fiestas de cumpleaños nunca faltaba. Por nada del mundo!!!!!!!
dimecres, 26 de març del 2008
Descripción de mi amiga
Anna és una chica de treze años que vive en mi barrio. Nos conocimos de una manera muy rara ya que sòlo nos peleàbamos. És una chica de mediana estatura y bastante alta para su edad. Tiene el pelo ondulado y castaño con mechas de color rojo y unos ojos grandes y grises. De caràcter és algo rara, ya que se trata de una LEO, que tienen un caràcter extremadamente extrovertido y no se cortan a la hora de llevar a cabo todos sus deseos, cueste lo que cueste.
La tecnificación
Bueno, lo que yo crea de la tecnificación, no creo que sirva para mucho en este mundo, pero sin duda hay gente que cree que por el sólo hecho de saber manejar el mòbil o un ordenador ya se cree que lo sabe todo sobre informàtica. Alguien le tendría que decir a ese tipode gente que la cosa no va por aquí. Manejar tu pròpio telèfono, puede que resulte absurdo, és algo necesàrio però sòlo un 15% de lo que el mòbil nos presta és lo que nosotros utilizamos. Y en el caso dse un ordenador, no sòlo por manejar un videojuego o saber sobre ordenadores. Hay un montón de cosas que se pueden hacer con un ordenador que la gente mayor de los poseedores de estos aparatos no saben aún. Hay iuna série de preguntas que si se la hace a un informàtico sabría contestar, però una persona normal y corriente no. Por ejemplo:
¿ Còmo se cola un hacker en un ordenador?
¿ Cuàl és el sistema utilizado en un ordenador?
¡¡ Hay que ver la ignorància que se tiene sobre los ordenadores!! ¡¡ Incluyéndome a mí!!
¿ Còmo se cola un hacker en un ordenador?
¿ Cuàl és el sistema utilizado en un ordenador?
¡¡ Hay que ver la ignorància que se tiene sobre los ordenadores!! ¡¡ Incluyéndome a mí!!
Diàlogo entre dos personas conocidas en un chat
- ¿Donde estará?- dijo él.
- ... A ver si lo encuentro- murmulló ella.
- ¿Eres tú, Laura?- le preguntó él a una chica
- No.
- Lo siento. Gràcias- dijo-¿Dònde estarà?
- Eh!¿Eres tú Juan?
- Sí.¿Entonces tú eres Laura?
- En el chat no me describiste tal y cómo eres...
- Pues tú en cambio eres sincera!
- Bueno ¿ en qué mesa?- quiso cambiar de tema.
- En esa.
- ¿Quieres cenar ahora o después?
- Quizá luego, ahora no tengo hambre...
- Oye! No querràs ir al restaurante francés de la otra ciudad?
- No. Prefiero un pizza del italiano.
- Cómo tú quieras...
- ¿Vamos ahora?
- No, mejor tomamos algo y después vamos a cenar.
- ... A ver si lo encuentro- murmulló ella.
- ¿Eres tú, Laura?- le preguntó él a una chica
- No.
- Lo siento. Gràcias- dijo-¿Dònde estarà?
- Eh!¿Eres tú Juan?
- Sí.¿Entonces tú eres Laura?
- En el chat no me describiste tal y cómo eres...
- Pues tú en cambio eres sincera!
- Bueno ¿ en qué mesa?- quiso cambiar de tema.
- En esa.
- ¿Quieres cenar ahora o después?
- Quizá luego, ahora no tengo hambre...
- Oye! No querràs ir al restaurante francés de la otra ciudad?
- No. Prefiero un pizza del italiano.
- Cómo tú quieras...
- ¿Vamos ahora?
- No, mejor tomamos algo y después vamos a cenar.
dimecres, 13 de febrer del 2008
Un paisage idílico
Fue un dia rarísmo i en cuanto me desperté, me encontré en aquel lugar solitario. Un río azul i con el agua limpia que traviesa todo el paisage, donde se ve el principio pero no el final. Entonces, en una distància considerablemente alta, apareció un verde vòrtice que planto unas raras semillas en el suelo, que por mi olvidadiza mente, me dejé de decir que no tenia césped. Màs tarde, ésas semillas empecaron a brotar una larga y extensa llanura que para mí, que yo sepa, el césped és verde, pero en este lugar, salió de un azul agradable de ver. Un nuevo color que combinaba con el idílico color del río. Decidí sentarme en el césped i un nuevo aroma me desvelò i recordò que mi sentido del olfato aún seguía intacto. No sé porque, pero justo al meterme en el agua, todo i estar vestido, me enteré de que estaba soñando...
Zino
Zino
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